Periods And Pregnancy
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Herpes labial durante el embarazo y la menstruación

Como puedes imaginar, las hormonas que produce el cuerpo de la mujer como parte del ciclo menstrual y el embarazo también pueden desencadenar un herpes labial. Esto es lo que puedes hacer para ayudar a evitar un herpes labial durante la menstruación o el embarazo.

A estas alturas, la mayoría de las mujeres sabe qué es lo que puede esperar de su menstruación: irritabilidad, emotividad y quizás incluso dolor menstrual. Por eso, quizás no sea una sorpresa si añadimos otro síntoma más al síndrome premenstrual: ¡el herpes labial! Sin embargo, puedes combatirlo activamente para evitar que el herpes labial aparezca sin ser invitado.

El primer paso es entender por qué tienes tendencia a sufrir herpes labial en esos momentos. Basta con una sola palabra: hormonas. Las hormonas presentes en tu cuerpo durante ciertos momentos del ciclo menstrual, así como durante el embarazo, pueden desencadenar un brote. No obstante, el estrés y la fatiga también son factores importantes.

Aunque no podemos cambiar la respuesta de nuestro cuerpo ante las hormonas, sí podemos cambiar nuestra forma de afrontar el estrés y la fatiga, de manera que, ante las fluctuaciones hormonales, nos mostremos lo más fuertes posible para hacer frente a esos cambios.

Asegúrate de descansar bien en esos momentos y de contar con una serie de herramientas en forma de actividades de relajación y alivio del estrés, como el ejercicio, la alimentación sana y el tiempo libre. Aprender a meditar o practicar yoga puede ser un excelente recurso para ayudar a controlar el estrés derivado de los cambios hormonales. También puede ser conveniente visitar a tu médico de cabecera si tienes molestias, dolor o sufres un resfriado durante el periodo.

Si estás embarazada, debes ser consciente de las nuevas fuentes de estrés en tu vida emocional: las más evidentes, como la preocupación y la ansiedad, pero teniendo presente que las emociones más positivas también pueden ser estresantes. La emoción, por ejemplo, puede generar estrés si va en contra de una sensación de estabilidad y calma.

Una buena forma de plantar cara a estas emociones abrumadoras es ser consciente de lo que estás sintiendo y por qué te sientes así. A veces basta con darte cuenta simplemente de que te estás sintiendo estresada; al reconocer el estrés, este puede desaparecer. Los ejercicios respiratorios también son un buen método.

Al igual que con todos los demás factores desencadenantes, una mente en calma y un cuerpo sano y descansado serán tu mejor defensa.