Visiting The Dentist
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Acudir al dentista durante un brote de herpes labial

La vida sigue aunque tengas un herpes labial, pero ¿y si tienes una cita con el dentista? No te preocupes: estos son algunos consejos para recibir todo el apoyo de tu dentista cuando tienes un herpes labial.

Si sufres un herpes labial, ya sabes lo estresante y frustrante que puede ser. Para algunas personas la visita al dentista también es un acontecimiento estresante, que puede servir como factor desencadenante del herpes labial. Por otra parte, ir al dentista cuando ya tienes un herpes labial puede ser una preocupación. En cualquiera de los dos casos, haz de tu dentista tu aliado y unid fuerzas para minimizar la posibilidad de un brote o de propagar el virus.

Habla con tu dentista. Explícale tu preocupación a tu dentista. El instrumental dental puede irritar el herpes labial, así que asegúrate de que tu dentista sepa que lo tienes. Así podrá tomar las precauciones necesarias.

Llama antes. Si ya tienes un herpes labial, llama antes a tu dentista. Algunos dentistas prefieren no tratar a pacientes con un herpes labial activo, ya que puede resultar doloroso y puede causar sangrado e irritación. Suele ser más conveniente aplazar la cita hasta que el herpes labial se ha curado y ha dejado de ser infeccioso.

Aplica una compresa fría. Si decides ir al dentista durante un brote o si tu herpes labial es doloroso, aplica una compresa fría para calmar la irritación y el enrojecimiento. Prueba con un paño húmedo y fresco para aliviar con suavidad la irritación y el enrojecimiento.